En Davos, Carney alerta de la ruptura del orden global basado en reglas ficticias. Propone autonomías compartidas para potencias intermedias contra hegemones. Latinoamérica, sujeta a EE.UU., necesita unidad.
El texto critica el Destino Manifiesto de EE.UU. como supremacista, comparándolo con Eretz Israel, y alerta sobre intervenciones de Trump en Latinoamérica, urgiendo autonomía para Colombia.